miércoles, 6 de julio de 2016

Trabajo final: Herramientas de análisis

 En esta clase hemos aprendido diversas maneras de llevar a cabo una investigación cualitativa, cuales son las posturas que podemos adoptar al acercarnos a un grupo, como debemos hablar con la gente y como determinar la información realmente necesaria. Ahora, en esta última fase del curso, entramos en contacto con herramientas las cuales permitirán triangular la información obtenida para poder sacar conclusiones de valor sustentadas en el minucioso análisis hecho a través de los instrumentos que explicaré a continuación.

Atlas.ti es un software diseñado especialmente para la codificación, relación y análisis de información cualitativa. Desde mi perspectiva, es la herramienta más completa vista en la clase ya que deja recolectar información cuantitativa partiendo de la estandarización y conexión que se haya hecho de fuentes cualitativas. Su función principal es la creación de códigos a partir de citas en cada fuente, bien sea un texto, un video o una imagen. Estos códigos se pueden compartir o aplicar en cada documento primario para luego poder establecer las relaciones entre cada fuente plasmadas en una vista de red.


Debido a que mi investigación trataba sobre las comunidades Hare Krishna en Bogotá, sus creencias, prácticas y estilo de vida, decidí utilizar como documentos primarios la etnografía realizada para este curso, un artículo del diario El Tiempo escrito por José Alberto Mojica Patiño relatando su experiencia en el santuario Varsana Jardines Ecológicos (‘El paraíso de los krishnas, a solo una hora de Bogotá’, 2012), un video del canal tvredteatrapa (‘Crónicas Urbanas Hare Krishna 1/2’ - https://www.youtube.com/watch?v=7I83cgI-h10) y algunos pantallazos del video presentados como imágenes aparte. Una vez registrados los documentos, procedí a generar los códigos a partir de las citas importantes desde mi perspectiva. Encontré una estructura particular en los tres documentos principales, estructura que permitía desglosar la vida y cultura de los vaisnavas a detalle. Así decidí utilizar nueve códigos (términos de la religión, elementos representativos, ideología y creencias, prácticas dentro las comunidades, sustento económico de las comunidades, perfil de los devotos y percepción de los externos, mitología y personajes importantes) y a cada cita, le iba asignando uno de ellos y si lo que mencionaba esta, era de mayor relevancia, agregaba un memo o comentario explicativo breve sobre la cita, donde se pusiera en contexto el código asignado, como se muestra en las imágenes a continuación. 







 Al terminar este proceso, incluyendo las imágenes, Atlas.ti brinda dos instrumentos, muy diferentes uno del otro, para poder realizar el análisis necesario. La primera ayuda es la ‘vista de red’. Con ella se puede realizar un esquema o mapa mental donde se establezcan las relaciones entre los códigos y memos ya registrados en la plataforma; de igual manera, también se pueden incluir las citas o documentos primarios completos, esto se usa más que todo, para las imágenes, como lo pueden observar en el siguiente mapa.
 

Con este esquema es mucho más fácil tener una visión global de la información recolectada y se pueden formar conexiones que de otra manera serían difíciles de visualizar. En mi caso, el mapa me dejó ver todo lo que comprende las ideologías y creencias de los vedas o hare krishnas, como el despojo de lo material o la reencarnación; se ve reflejado en sus rituales y en las prácticas internas de las comunidades. Estas últimas en especial, además de ser actividades de adoración a Krishna, también se convierten en una manera de sostenerse económicamente. De igual manera, los elementos representativos, ya que, del mismo modo están asociados con las ideologías y creencias, hacen de las prácticas de los devotos, hechos extraños para los colombianos tradicionalistas pero llamativos para aquellos jóvenes que buscan una religión que se ajuste a sus ideales.

La segunda ayuda ofrecida por Atlas.ti es el examinador de palabras. Utilizando esta función del programa, se puede obtener un archivo de Excel donde se cuentan todas las palabras de uno de los documentos primarios, por ejemplo, el artículo del periódico El Tiempo. Al generarse este archivo, el investigador adquiere la tarea de depurar las palabras escogiendo solo aquellas de gran importancia y concurrencia (evitando preposiciones como para, ante, de, con, etc.), con las que se hará un gráfico radial. Para el artículo escogido, de las 594 palabras usadas en el mismo, me quedé con las 25 que mejor creí, resumían y trataban el tema en cuestión. Posteriormente, cree el gráfico con esta tabla y obtuve algo así:


Este gráfico es otra ayuda visual para cuando queremos facilitar la extracción de las ideas principales y conclusiones de un texto determinado como sucedió aquí. Al ver lo arrojado por Excel pude concluir que la comunidad Krishna a la afuera de Bogotá, llevan una existencia enfocada hacia lo espiritual, en contacto con la naturaleza y los animales. Su templo o santuario lo manejan como un lugar donde la alimentación, la práctica del yoga, la meditación, el arte, el vestuario, la castidad y la oración, todos estipulados en el credo de los vaisnavas, contribuyen a la salud espiritual que tanto profesan los hinduistas y otras religiones de la India. 

Existe otra herramienta: la nube de palabras. Aunque Atlas.ti la posee, en esta ocasión hicimos uso de la página nubedepalabras.es. Aquí, como en Atlas.ti, se sube un archivo y la plataforma hace el conteo de palabras. Una vez más, el investigador deberá depurar esta selección según su criterio de relevancia y al hacer esto, la página formará una figura con el listado de palabras, jerarquizándolas por tamaño, según el número de veces repetidas en el documento, el cual, en este caso, sería el diario de campo realizado en la Academia Vaisnava. Con este material, al igual que con los otros dos, pude sacar concisas ideas y/o conclusiones sobre este texto.

Al analizar la nube de palabras, pude concluir que en la cultura Hare Krishna, los monjes (algunos con túnicas) viven una experiencia a través de la ceremonia artic en la cual, con la compañía de instrumentos, cantan govindas al altar de su dios. Además, que la mayoría de los devotos son jóvenes quienes buscan en este ritual vaisnava, nutrir su alma, adentrarse en el mundo espiritual y ser más sabios, no solo por medio de mantras y sonidos de trasfondo científico, sino también por el estilo de vida que llevan, como el ser vegano. Asimismo, en esta ceremonia es muy importante el altar y la atmósfera que se crea para la oración, las flores, velas, incienso, figuras e imágenes de Krishna permiten una mayor conexión con el dios.

Es evidente, luego de haber aplicado las tres formas de procesamiento de datos cualitativos, que los védicos es una cultura extremadamente rica, no solo por su brillante y hermosa estética, sino además por el estilo de vida que se proponen vivir para alcanzar el fin de la paz y la sabiduría. Tal vez, la razón por la que el hombre occidental no puede asimilar lo que ve en ellos reside en su incapacidad de imaginarse un mundo vegetariano, sin marcas de grandes empresas o tiendas, sin competencia, es decir, con solo lo justo. La avaricia de este lado del charco, como lo mencionaba en mi etnografía, permite que los hombres olviden el contacto con su espíritu y se dejen llevar por lo material. Lo único reconfortante es saber que hay nuevas y jóvenes generaciones dispuestas a romper paradigmas y ajustarse a un nuevo modo de vivir donde el tesoro se encuentra en el interior.

Con el ejercicio anterior, se puede demostrar la inmensa utilidad de saber y usar instrumentos como los vistos arriba. La capacidad de síntesis que hacen el proceso analítico mucho más llevadero, organizado y metódico, asegurando mejores conclusiones o resultados, los cuales se justifican en datos cuantitativos. Ya, sabiendo cómo poner en práctica lo aprendido en las primeras semanas, como cruzarlo y relacionarlo, me siento más segura para la nueva etapa que viene: el proyecto de grado. En el diseño industrial, el contacto con el ser humano es imprescindible y no solo se puede basar en contabilizar tiempo, medidas antropométricas y ángulos, igualmente se necesita hablar con los usuarios y conocer acerca de los aspectos emocionales y psicológicos que pasan por su cabeza además de los físicos. Sin duda, seguiré trabajando con las herramientas (no solo las de análisis) vistas en clase, tanto en mi vida académica y profesional, como en la personal, en este curso aprendí que la investigación cualitativa se ejerce en cualquier momento y es importante tener las gafas de investigador puestas para identificar situaciones en las cuales intervenir. 

viernes, 1 de julio de 2016

Viernes uno: El metamodelo


El miércoles de esta semana, Sebastián, luego de las presentaciones y la lectura cotidiana de los blogs, nos habló acerca del metamodelo. Este método utilizado en las entrevistas y  desarrollado por Grinder y Bandler utiliza las palabras para ahondar en lo que la gente dice, traducir los pensamientos a palabras, sacar a la luz aquello que se esconde en la estructura profunda. Este método utiliza una serie de preguntas, ninguna de ellas ‘¿por qué?, las cuales le permiten al entrevistador extraer información más concisa y detallada, es decir, aquellas preguntas hacen que cualquier información de la cual se necesite mayor precisión o especificidad, vuelva a ser revisada y ampliada por su emisor.  

Como el metamodelo no solo puede ser aplicado en la entrevista, la tarea para los dos días siguientes seria evitar preguntar ‘¿por qué?’ en las conversaciones que tuviéramos desde el miércoles en la tarde hasta el jueves en la noche. En vez de usar esta pregunta, deberíamos emplear otras como ‘¿cómo?’ y ‘¿para qué?, las cuales nos permitieran llegar a información más profunda acerca de la persona con la que estuviéramos hablando y además, como Sebastián lo explicó en clase, la hicieran pensar en su afirmación y examinarla, bien sea para elaborar sobre ella o corregirla.

El miércoles llegué a mi casa temprano, almorcé, y mientras veía series en Netflix me quedé dormida. Cuando me levanté, mi padrastro ya se había ido y sabía que mi mamá no llegaría sino hasta por la noche. La verdad, el sueño pudo conmigo, y a las 9 pm ya estaba lista para ir a dormir, así que el ejercicio  lo debería practicar el jueves. Al siguiente día, llegué a la universidad con el metamodelo en mi cabeza, la primera vez que lo apliqué fue inconscientemente, fue con Samuel, pero como usé un tono sarcástico y nuestra conversación no era muy seria, él solo se rio en vez de responder.

Luego, después de haber tratado practicar el metamodelo en el trayecto de la biblioteca hasta el edificio Giraldo junto María Alejandra y Samuel, entre risas y un poco de frustración, llegamos al salón de la siguiente clase y como si supiera que la necesitábamos, Marcela, nuestra amiga, llegó y fue nuestro ‘conejillo de indias’sentada al frente de nosotros tres hablando de su tiempo como estudiante de biología y de las decisiones que la habían llevado a cambiar de carrera y escoger el diseño industrial como profesión.  A medida que ella hablaba, cada uno de los tres trataba de hacerle preguntas como las que habíamos usado en el taller hecho en clase, sin embargo, el ejercicio con Marcela fue complejo y a la vez gracioso; para mí, lo más difícil fue encontrar la pregunta correcta para hacer en determinado momento y esto hacia que me demorara pensando y cortara el flujo de la conversación. Al finalizar la clase, Marcela y  yo decidimos ir a Unicentro, y mientras esperábamos el transporte me dijo que le había parecido gracioso nuestro interrogatorio de hace unos momentos y que ella pensaba que la estábamos tomando del pelo.  En el centro comercial, pude hacer un poco más el ejercicio, pero nada fue contundente o exitoso desde mi perspectiva.

Por la noche, ya en la comodidad de mi casa, me propuse realizar la actividad con alguno de mis padres, mi mamá estaba trabajando, así que decidí llamar por Skype a mi papá que está en Panamá. Como ya había aprendido de mis errores durante el día, este último intento fue un poco más fructífero. Lo primero que me comentó mi papá fue que ya estaba cotizando nuevos tiquetes para venir a visitarme e hizo especial énfasis en el precio de los boletos: “están a 160 dólares, muy baratos”, ahí supe que debía ponerme el traje de investigadora cualitativa y preguntar: “¿muy baratos comparado con qué?, en su respuesta comparó los precios de otros pasajes adquiridos anteriormente cuyo monto fue de 260 dólares.

Durante la llamada se presentaron otros momentos perfectos para la aplicación de los metamodelos, sin embargo, cuando sucedió lo que llamaríamos una distorsión de lectura de mente, fue gracioso preguntarle,  que lo hacía saber  que yo reaccionaría de cierta manera.  Estábamos hablando de las fechas en las cuales yo podría viajar a Panamá en vez de él venir, le dije que probablemente, agosto sería el mejor mes, ya que las primeras semanas de clase son más suaves que el resto del semestre a lo cual él respondió que le encantaría que yo fuera pero sabía que si durante esos primeros días de universidad, yo debía hacer algún tipo de trabajo, estaría más estresada que relajada durante viaje, o incluso decidiría cancelarlo. Aunque ahí apliqué el método, fue gracioso preguntarle a mi padre como sabía que yo haría eso porque como él me dijo: “yo conozco a un pajarito desde hace 20 años”, es decir, su comentario sí me leyó la mente, por más distorsión que tuviera, creo que a los papás no se les puede decir que distorsionan su posición si están hablando de sus hijos.


Como verán, se me dificultó un poco hacer uso del metamodelo, no obstante, entendí el propósito del mismo y los pequeños éxitos que tuve al hacerlo dieron cuenta de su importancia y beneficios. Sí, en las entrevistas mejora la calidad de la información, pero también consigue que las conversaciones del día a día se vuelvan más interesantes y el intercambio entre los individuos involucrados dure más ya que con diferentes preguntas se abarca el tema con mayor amplitud, cosa que no pasaría si solo preguntáramos ¿por qué?