martes, 21 de junio de 2016

Lunes 20


Una semana más empieza, hoy no teníamos blogs que leer así que comenzamos la clase realizando de nuevo el juego que llevamos a cabo el jueves donde debíamos responder preguntas acerca de las cuatro lecturas que trataban temas como los tipos de pensamiento, qué es la investigación cualitativa, metodologías para cada tipo de investigación, entre otros. Volvimos a hacer este ejercicio porque María José no había podido estar el viernes para el parcial así que esta sería una de las notas que valdrían por ese examen.

Sufro de miopía desde los diez años, así que como me había quitado las gafas, no pude ver en un primer momento que antes de escribir mi nombre de usuario debía introducir el pin de la sala de juego, razón por la cual fui la última en inscribirme, haciendo esperar a todos. El juego comenzó y me di cuenta eran las mismas preguntas del jueves pero en vez de apurarme a responder me detuve a observar como respondían mis amigos y a animarlos, ya que otro incentivo de la actividad era la adición de décimas a la nota del examen de los cinco estudiantes que quedaran en los primeros puestos, como lo hicieron María Alejandra y Samuel, que mucho habían estudiado. Una vez terminado el juego volvimos a retroalimentar nuestra experiencia a través de unas herramientas que el juego brinda como escalas con caritas expresando diferentes sentimientos y otra con estrellas. Sebastián nos hizo saber su perspectiva frente a los resultados obtenidos esta vez, la cual era positiva y hacía énfasis en el progreso nuestro sobre la interiorización de los conceptos.

Luego era hora de la primera exposición del curso, esta sería acerca de la etnografía, uno de los métodos utilizados en la investigación cualitativa para el levantamiento de datos. Una de las cosas que más me gustó de lo dicho por la expositora fue que este era un método donde se requería de tiempo y rigor, es decir, realizar una buena etnografía implicaba que el investigador se metiera de lleno en su caso de estudio para poder obtener los mejores datos posibles. La presentación término con un video de TED donde una de las premisas principales era que utilizando este método se debe ser muy observador y detallista para logar ver la complejidad del contexto e identificar situaciones que no son evidentes para aquellos que viven dentro de él.

Sebastián prosiguió a mostrarnos unos ejemplos de etnografías que otros estudiantes habían hecho y otra que había escrito un estudiante de la universidad de los Andes. Esta última fue leía al principio, era sobre los paseos de olla y el apartado que conocimos hacía énfasis en el papel del perro callejero dentro de este ritual colombiano. De este texto destaco la manera como escribía el autor y el gran detalle de los gestos tanto de las personas como de los animales en los cuales centraba su atención. La segunda etnografía vista era de una estudiante de la Universidad Javeriana, realizada en esta misma asignatura. Esta etnografía se hizo en base a una salida al Cementerio central que la autora había hecho con sus compañeras, logrando llegar a una excelente descripción no solo del espacio como tal sino del ambiente y los sentimientos que ella vivió durante su visita a este concurrido por personas rindiendo homenaje a sus familiares y otras a grandes personajes de la historia colombiana. Sin embargo también encontraron evidencias de brujería que así como fue tenebroso para ellas, también lo fue para mí, no por el hecho del acto, sino por pensar en las personas cuya única respuesta a los problemas son las prácticas de “magia negra”.

La última etnografía también la había hecho una estudiante de esta universidad pero su caso de estudio  era un poco más polémico, por decirlo de alguna manera. Ella decidió, junto a otros compañeros, ir a La Piscina, un establecimiento en Bogotá reconocido por el tipo de servicios ofrecidos por las mujeres que lo frecuentan. Aunque su relato empezó describiendo el ambiente del lugar y la postura de los hombres allí reunidos, ella se interesó más por la historia de una de las jóvenes. Junto a su grupo fueron a la casa de Camila, la trabajadora sexual, quien abrió su corazón y les contó su difícil historia de vida aunque apenas tuviera 21 años, con esto, las conclusiones de la autora estaban dirigidas más hacia el aspecto humano y sensible, lo cual el profesor recalco una vez se terminó de leer el texto.


Los últimos minutos de clase me quedé pensando sobre el comentario de Sebastián acerca de nuestro papel como investigadores en otros proyectos realizados anteriormente, donde pudimos haber olvidado que aquel grupo o persona con la que trabajamos también es un humano y así como ellos o él nos ayudaron en el desarrollo de nuestra labor, deberíamos pensar en su bienestar y preocuparnos por su experiencia. Creo que con el afán de la universidad en algún momento podemos dejar de lado este detalle, razón por la cual pretendo aplicarlo en otras instancias que se presenten en un futuro como en la salida que debo realizar antes del siguiente martes. El diseño industrial se alimenta y crece a partir de aquellos para quienes se desarrolla un proyecto, pero es importante que más allá de ver si la silla tiene la altura debida para un niño de cinco años, se tener en cuenta su reacción frente a sentarse en ella, que siente y por qué. Este enfoque es relativamente nuevo en nuestra profesión. Donald Norman con el diseño emocional, es uno de los expositores más reconocidos en este tema del vínculo transcendental entre los usuarios y los objetos, por lo que considero es el enfoque del futuro para mi profesión. La funcionalidad ya pasó a ser un elemento inherente en un diseño, o al menos así debe ser, y la búsqueda de la conexión emocional es lo que prima o primará. Con esto dicho, es necesario que los diseñadores/investigadores a la hora de hacer comprobaciones y pruebas de usabilidad, tomemos en cuenta qué siente nuestro usuario para así, generar la mejor experiencia posible. 

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