miércoles, 15 de junio de 2016

Miércoles quince


Me doy cuenta que el cursó empezó en forma cuando Sebastián pudo empezar la clase sin problemas técnicos. La primera orden del día fue leer algunos de los textos escritos y publicados en los blogs abiertos la clase pasada. Se presentaron tres textos diferentes mientras yo tomaba un descanso de la clase anterior y aprovechaba esos 10 o 15 minutos para tomar aire e ir al baño. Al volver, solo faltaba leer el texto de Samuel y pronto pasamos al siguiente tema.  

Buscar el ranking de universidades en Colombia era la tarea a seguir, que luego de digitar tres palabras en el buscador y presionar ‘Enter’ se pudo completar sin mayor complicación. Las tablas de posiciones vistas en páginas como Webometrics o Sapiens Research ubicaban a la Universidad Javeriana en el cuarto y quinto puesto respectivamente. Según mi experiencia como estudiante de doble programa, hay profesores cuya exigencia para con los estudiantes  y  cuyo desarrollo de los temas en clase no son los esperados para una universidad donde el semestre cuesta diez millones de pesos aproximadamente, por ejemplo, el semestre pasado, en mi clase de Macroeconomía, la cual se supone debe durar dos horas, terminaba 30 minutos antes porque el profesor veía el cansancio en estudiantes. Aunque este acto se pueda ver como considerado y afectivo hacia los alumnos, tristemente no era así;  esto no ocurrió una o dos veces solamente, fueron aproximadamente unas ocho veces las que el señor paró su clase con excusas que cualquier ingenuo creería. Con lo anterior no estoy culpando del todo a aquellos que imparten las asignaturas, es claro que muchos de los estudiantes prefieren perder su dinero a poner un poco más de empeño en obtener una buena educación, pero esta escena de los profesores que reducen su tiempo de clase o enseñan vagamente la he visto más de lo que quisiera admitir y me hace preguntarme, más ahora que estoy a punto de culminar mi carrera, si realmente estoy en una universidad de calidad.

Luego de analizar los resultados, Sebastián nos informó sobre cómo se llevaba a cabo el proceso de ranking de las universidades utilizando la base de datos Scopus. En ella es posible ver el número de publicaciones que tienen las universidades alrededor de mundo y con estos datos pudimos comparar como mientras instituciones como la Universidad de Nueva York tenían más de 70.000 entradas, la Javeriana apenas llegaban a los 6000 o 7000 resultados. Así nos explicó el profesor como se determinaban los puestos de las universidades en los rankings: teniendo en cuenta el número de publicaciones de las instituciones además de otros factores no tan relevantes como la calidad de las instalaciones y los grupos de investigación pertenecientes a la universidad. Esto de alguna manera, creo yo, está relacionado con mi relato anterior, si ambos, docentes y estudiantes construyéramos más espacios donde generar más y nuevo conocimiento, podríamos tener más publicaciones que mejoraran la reputación de la universidad Javeriana.


La última parte de la clase la invertimos en realizar un mapa mental en parejas con ayuda de la herramienta virtual Coogle, acerca de las lecturas que debemos realizar esta semana sobre la investigación cualitativa. María Alejandra y yo decidimos trabajar juntas y ella como siempre, rápida y dispuesta, empezó a hacer el mapa con los apuntes de su cuaderno. Desafortunadamente, yo dejé mis notas en la casa así que lo máximo que pude aportar en ese momento fue una pequeña división o esquematización de lo que sería mi injerto en el trabajo para cuando llegara a mi apartamento. La clase terminó cinco minutos antes otra vez, minutos que mis amigos y yo aprovechamos para llegar al siguiente salón a la velocidad más lenta posible. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario