Me doy cuenta que el cursó empezó
en forma cuando Sebastián pudo empezar la clase sin problemas técnicos. La
primera orden del día fue leer algunos de los textos escritos y publicados en
los blogs abiertos la clase pasada. Se presentaron tres textos diferentes
mientras yo tomaba un descanso de la clase anterior y aprovechaba esos 10 o 15
minutos para tomar aire e ir al baño. Al volver, solo faltaba leer el texto de
Samuel y pronto pasamos al siguiente tema.
Buscar el ranking de
universidades en Colombia era la tarea a seguir, que luego de digitar tres
palabras en el buscador y presionar ‘Enter’ se pudo completar sin mayor complicación.
Las tablas de posiciones vistas en páginas como Webometrics o Sapiens Research
ubicaban a la Universidad Javeriana en el cuarto y quinto puesto respectivamente.
Según mi experiencia como estudiante de doble programa, hay profesores cuya
exigencia para con los estudiantes y cuyo desarrollo de los temas en clase no son
los esperados para una universidad donde el semestre cuesta diez millones de
pesos aproximadamente, por ejemplo, el semestre pasado, en mi clase de
Macroeconomía, la cual se supone debe durar dos horas, terminaba 30 minutos
antes porque el profesor veía el cansancio en estudiantes. Aunque este acto se
pueda ver como considerado y afectivo hacia los alumnos, tristemente no era
así; esto no ocurrió una o dos veces
solamente, fueron aproximadamente unas ocho veces las que el señor paró su clase
con excusas que cualquier ingenuo creería. Con lo anterior no estoy culpando
del todo a aquellos que imparten las asignaturas, es claro que muchos de los
estudiantes prefieren perder su dinero a poner un poco más de empeño en obtener
una buena educación, pero esta escena de los profesores que reducen su tiempo
de clase o enseñan vagamente la he visto más de lo que quisiera admitir y me
hace preguntarme, más ahora que estoy a punto de culminar mi carrera, si
realmente estoy en una universidad de calidad.
Luego de analizar los resultados,
Sebastián nos informó sobre cómo se llevaba a cabo el proceso de ranking de las
universidades utilizando la base de datos Scopus. En ella es posible ver el número
de publicaciones que tienen las universidades alrededor de mundo y con estos
datos pudimos comparar como mientras instituciones como la Universidad de Nueva
York tenían más de 70.000 entradas, la Javeriana apenas llegaban a los 6000 o
7000 resultados. Así nos explicó el profesor como se determinaban los puestos
de las universidades en los rankings: teniendo en cuenta el número de
publicaciones de las instituciones además de otros factores no tan relevantes
como la calidad de las instalaciones y los grupos de investigación pertenecientes
a la universidad. Esto de alguna manera, creo yo, está relacionado con mi relato
anterior, si ambos, docentes y estudiantes construyéramos más espacios donde generar
más y nuevo conocimiento, podríamos tener más publicaciones que mejoraran la reputación
de la universidad Javeriana.
La última parte de la clase la
invertimos en realizar un mapa mental en parejas con ayuda de la herramienta virtual
Coogle, acerca de las lecturas que debemos realizar esta semana sobre la investigación
cualitativa. María Alejandra y yo decidimos trabajar juntas y ella como
siempre, rápida y dispuesta, empezó a hacer el mapa con los apuntes de su cuaderno.
Desafortunadamente, yo dejé mis notas en la casa así que lo máximo que pude
aportar en ese momento fue una pequeña división o esquematización de lo que
sería mi injerto en el trabajo para cuando llegara a mi apartamento. La clase
terminó cinco minutos antes otra vez, minutos que mis amigos y yo aprovechamos
para llegar al siguiente salón a la velocidad más lenta posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario